sábado, 24 de julio de 2010

Gracias

El pasado jueves presenté mi novela "La pretemporada". Gracias a los que estuvísteis, a los que me llamásteis, a los que desaistis estar y no pudisteis, a todos los que me queréis en definitiva, gracias de corazón. Amenazo con seguir escribiendo.

lunes, 19 de julio de 2010

Presentación de "La pretemporada"

El próximo Jueves 22 de Julio de 2010, a las 20:30 horas en el Centro Andaluz de las Letras (Calle Álamos nº24, Málaga), presento mi primera novela que se titula "La pretemporada", que tiene de trasfondo al fútbol. Este momento especial quiero compartirlo con mis amigos, así que quedáis todos invitados. La presentación correrá a cargo de María Gámez (Delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía), Antonio Tapia (Entrenador profesional) y Pedro Luis Gómez (Director de Publicaciones del Diario Sur). Al final me tendréis que aguantar a mi un rato. Os espero a todos.

lunes, 28 de junio de 2010

Carolinenses 2010


El pasado sábado, 26 de Junio de 2010, recibí el galardón de "Carolinense 2010" en el apartado de Cultura. Este premio está organizado por la revista electrónica: www.revistadelacarolina.com
Cada año, en cinco apartados diferentes, propone una serie de candidatos que reúnen méritos suficientes, para que los internautas puedan votar a sus preferidos.
Este reconocimiento a mi incipiente carrera literaria supone un estímulo añadido a que siga en ella con algo más de ilusión y compromiso.
Gracias a personas como tú que confiaste en mí, me he alzado con este sencillo galardón. Te lo agradezco de corazón y confío en poder verte dentro de unos días en la presentación de mi primera novela titulada "La pretemporada", con el mundo del fútbol como escenario.
En breve te concretaré la convocatoria de este acto.
De nuevo, gracias de corazón.

miércoles, 16 de junio de 2010

La selección española de fútbol


El fútbol es libertad. El balón no entiende de obligaciones. No necesita paredes, puertas, cerraduras. El futbolista necesita espacio, ventanas y aire. El balón procura una libertad que muchos no entienden.
El fútbol es emoción. Mueve al espíritu, genera adhesiones y origina fobias, pero sobre todo genera pasión. Todo conspira para que en un terreno de juego las personas se diviertan, empeñen sus cuerpos y sus espíritus, y sobre todo, sueñen con ser felices.
El hombre que sólo había conocido el divertimento con la pelota utilizando fundamentalmente sus manos, intenta superarse encomendándose a la habilidad de sus píes para mostrar su inteligencia y su vigor físico, con el fútbol.
El fútbol fue creado por personas sabias, en los "colleges" ingleses, no en la calle. Su sustento intelectual le hace posible ser tan popular y amado en todos los rincones del mundo.
España a día de hoy se reconoce en su selección nacional de fútbol. Su participación en el Mundial de Sudáfrica tiene pendientes a todos los ciudadanos. Mucho más que la propia reforma laboral.
Su inicio ha sido malo. Ha perdido frente a la selección de Suiza. Un rival, sobre el papel, mucho menos poderosa que nuestra escuadra. Esa es la grandeza del fútbol. No existen matemáticas. El famoso entrenador Bujadin Bosbov resumía la esencia de este deporte en su frase lapidaria: "Fútbol es fútbol".
Nuestra selección ganará el Mundial si rompe con las ataduras y servidumbres que el entorno le ha generado. No encuentran libertad en su juego. Periodistas, políticos y ciudadanos hemos elaborado unas cadenas tan robustas que no permiten a nuestros jugadores liberarse de tan pesado yugo.
Confío en que sepan romper con las cadenas y recuerden las sensaciones que tuvieron de niños cuando jugaban al fútbol y el balón era el principio de todo, y la libertad la esencia del juego.

miércoles, 9 de junio de 2010

Chinos en la Trinidad


Jesús Cautivo es el Señor del barrio de la Trinidad. Es omnipresente en sus calles, en los corazones de los vecinos, en los comercios, en las cafeterías, en las fruterias. Desde hace unos días, trabajo en el centro de salud del barrio y para los creyentes es una presencia que nos reconforta.
Poco a poco voy conociendo las peculariedades de estos malagueños insignes, que se sienten orgullosos de su barrio y de lo que representa para la ciudad. Cuidan el legado que entienden que deben conservar, que es el del interés por los demás, el de la amabilidad, la cercanía, el malagueñismo jocoso y austero que tan bien custodian.
En la Trinidad se vive felizmente la realidad de la convivencia pacífica entre personas que no siendo de Málaga, amamos a esta ciudad y no queremos marcharnos de ella. Españoles y extranjeros encontramos el lado más generoso y amable del malagueñismo auténtico. En calle Sevilla uno puede comprobar la verdadera esencia del malacitano que entiende la vida como lugar de encuentro y motivo de alegría. Qué paradoja con el nombre de la calle.
Tanto es así que hasta los chinos no tienen restaurantes con su típica cocina, sino que se dedican al pincho de tortilla, el gazpachuelo y los boquerones. En su cocina trabajan españolas, hecho que hay que destacar. Algunos malévolamente dicen que en cuanto aprendan la cocina malagueña, será china la cocinera. No creo que eso ocurra. Los chinos son emprendedores y muy trabajadores y entienden que deben aliarse estratégicamente con la cultura y las personas de la ciudad donde viven. Es un ejemplo magnífico de aprovechamiento de las capacidades de cada uno. Es un modelo a seguir. Aprendamos los españoles de su espíritu emprendedor. Ellos deben entender que su futuro en España pasa por integrarse y aliarse con los nativos del lugar y tender a no aislarse.
Jesús Cautivo sigo obrando milagros en su barrio de la Trinidad.

jueves, 3 de junio de 2010

Efecto "fading"


La lluvia ha copado el hilo musical del pasado otoño e invierno. No hubo santo sin su décima, ni semana sin lluvia durante muchos meses. Parecía que vivíamos en la España húmeda. Tanto vino el cántaro desde el cielo, que se nos rompió en nuestras cabezas. Sólo encontrábamos consuelo si pensábamos en los pantanos, en la inyección de moral y de agua que estaban recibiendo. Hubo que echar aceite a las compuertas de las presas y el agua buscó acomodó por donde pudo. A muchos ríos pequeños y arroyos el agua les hizo un tratamiento antiedad, y nuestras playas fueron testigos de lo bien que tratamos los cauces fluviales.
Esta semana ha dicho el calor: "aquí estoy yo". Lo de la lluvia quiso calar hasta nuestro huesos, pero el calor no quiere dejarse ganar la partida y hasta se ha metido con los flamantes "tdt". Nos dijeron que la nueva tecnología digital terrestre iba a a ser la panacea y que teníamos que comprar esos ladrillitos negros para construir un hogar más acorde con los tiempos. No sabíamos que las ondas radioeléctricas eran tan sensibles al plomazo del lorenzo, y como si se tratara de una perdíz a la que se le dispara con perdigones, la señal de la "tdt" no levanta el vuelo.
Nuestro gran enemigo para el Mundial no va a venir del fútbol de los equipos sudamericanos acostumbrados al desorden pero tan amigos de la Copa del Mundo, sino de la debilidad de nuestra "tdt", a la que le va a fallar la fuerza de sus piernas y no vamos a ver ni los partidos.
Seguro que la solución vendrá de los antenistas, y nosostros tendremos que seguir pagando para mayor gloria del consumo patrio.

lunes, 31 de mayo de 2010

Adiós


Con fecha 31 de Mayo de 2010 he comunicado al Director Gerente, mi decisión de renunciar a seguir ostentando la responsabilidad de la Dirección Medica de nuestro hospital y las funciones ejecutivas del cargo.

Inicio una nueva etapa profesional en mi vida. Regreso a mi labor asistencial en Atención Primaria y confío encontrarme de nuevo con mi pasión primera, que como conoces es la del ejercicio de la Medicina.

Las despedidas saben a copas vacías, y nunca me han gustado. Aún así, me siento obligado a compartir estos últimos sorbos contigo.

Procedo de un pequeño pueblo y de una familia sencilla. Mi primera pasión fue el fútbol, después encontré mi vocación en la Medicina, y finalmente persigo a la Literatura. Ni en mis mejores sueños hubiese podido imaginar que un día podía tener la oportunidad de trabajar en un hospital como el nuestro. Carloshaya ha sido para mi el regalo de Reyes que siempre esperé. Recién llegado en el año 2003 nació mi hijo Alejandro. La vida de mi hijo ha crecido con la misma cadencia que mi trabajo en el hospital. Dí mis primeros pasos en el CARE, comencé a correr en el Hospital Materno-Infantil y he paseado en bicicleta desde la Dirección Médica estos últimos cuatro años.

En estos intensos siete años, he conocido a profesionales generosos en el esfuerzo, sabios, humanos, vulnerables, pero sobre todo, honestos. Han sido auténticos maestros para mí, y he colaborado con ellos de forma leal y sobre todo profesional. Con otros no he tenido esa oportunidad de trabajar de la misma forma, pero sin duda me han ayudado a madurar y a crecer.

El hospital tiene el tesoro de los pacientes y sus familias. He tenido la oportunidad de conocer auténticas piedras preciosas entre ellos, que bebían su dolor y sufrimiento a morro, revestidos de la dignidad que suele dar lo humano. Me quedo con el sabor amargo de no haber podido hacer en muchas ocasiones más por ellos. Si en este tipo de relaciones existiera contabilidad, mi saldo con ellos estaría en el debe. Recuerdo en estos momentos, muestras de cariño, de humanidad, de señorío, de pacientes y familiares, que custodiaré como auténticas joyas. En estos últimos pasos míos por Carloshaya, me acompañan y me reconfortan.

Tengo la certeza que el hospital seguirá evolucionando y creciendo. Muchas personas confían en él a diario, y estamos obligados a dar lo mejor de cada uno de nosotros.

Mi admirado Antón Chéjov, escribió un día una carta a su amigo Suvorin, y le decía que “la medicina era su legítima esposa, y la literatura, su amante”. Algo parecido me ha ocurrido a mí, ya que he vivido estos años en un loco triangulo de amor, en el que la gestión ha sido para mi también una amante exigente y complicada, tras la medicina y la literatura.

Te pido desde la sencillez, que seas condescendiente con los momentos en los que no he estado a la altura de lo que tú necesitabas. Discúlpame los errores que cometí sin intención y ruego te quedes con la experiencia profesional que hemos vivido tan intensamente durante tantos años..

En estos momentos la gratitud es la memoria de mi corazón. El futuro nos deparará nuevos momentos de encuentro.

Recibe mi consideración y mi respeto.


(Es la carta que he mandado a los profesionales del Hospital "Carlos Haya" en mi despedida)