lunes, 31 de mayo de 2010

Adiós


Con fecha 31 de Mayo de 2010 he comunicado al Director Gerente, mi decisión de renunciar a seguir ostentando la responsabilidad de la Dirección Medica de nuestro hospital y las funciones ejecutivas del cargo.

Inicio una nueva etapa profesional en mi vida. Regreso a mi labor asistencial en Atención Primaria y confío encontrarme de nuevo con mi pasión primera, que como conoces es la del ejercicio de la Medicina.

Las despedidas saben a copas vacías, y nunca me han gustado. Aún así, me siento obligado a compartir estos últimos sorbos contigo.

Procedo de un pequeño pueblo y de una familia sencilla. Mi primera pasión fue el fútbol, después encontré mi vocación en la Medicina, y finalmente persigo a la Literatura. Ni en mis mejores sueños hubiese podido imaginar que un día podía tener la oportunidad de trabajar en un hospital como el nuestro. Carloshaya ha sido para mi el regalo de Reyes que siempre esperé. Recién llegado en el año 2003 nació mi hijo Alejandro. La vida de mi hijo ha crecido con la misma cadencia que mi trabajo en el hospital. Dí mis primeros pasos en el CARE, comencé a correr en el Hospital Materno-Infantil y he paseado en bicicleta desde la Dirección Médica estos últimos cuatro años.

En estos intensos siete años, he conocido a profesionales generosos en el esfuerzo, sabios, humanos, vulnerables, pero sobre todo, honestos. Han sido auténticos maestros para mí, y he colaborado con ellos de forma leal y sobre todo profesional. Con otros no he tenido esa oportunidad de trabajar de la misma forma, pero sin duda me han ayudado a madurar y a crecer.

El hospital tiene el tesoro de los pacientes y sus familias. He tenido la oportunidad de conocer auténticas piedras preciosas entre ellos, que bebían su dolor y sufrimiento a morro, revestidos de la dignidad que suele dar lo humano. Me quedo con el sabor amargo de no haber podido hacer en muchas ocasiones más por ellos. Si en este tipo de relaciones existiera contabilidad, mi saldo con ellos estaría en el debe. Recuerdo en estos momentos, muestras de cariño, de humanidad, de señorío, de pacientes y familiares, que custodiaré como auténticas joyas. En estos últimos pasos míos por Carloshaya, me acompañan y me reconfortan.

Tengo la certeza que el hospital seguirá evolucionando y creciendo. Muchas personas confían en él a diario, y estamos obligados a dar lo mejor de cada uno de nosotros.

Mi admirado Antón Chéjov, escribió un día una carta a su amigo Suvorin, y le decía que “la medicina era su legítima esposa, y la literatura, su amante”. Algo parecido me ha ocurrido a mí, ya que he vivido estos años en un loco triangulo de amor, en el que la gestión ha sido para mi también una amante exigente y complicada, tras la medicina y la literatura.

Te pido desde la sencillez, que seas condescendiente con los momentos en los que no he estado a la altura de lo que tú necesitabas. Discúlpame los errores que cometí sin intención y ruego te quedes con la experiencia profesional que hemos vivido tan intensamente durante tantos años..

En estos momentos la gratitud es la memoria de mi corazón. El futuro nos deparará nuevos momentos de encuentro.

Recibe mi consideración y mi respeto.


(Es la carta que he mandado a los profesionales del Hospital "Carlos Haya" en mi despedida)

7 comentarios:

Marivi Romero dijo...

http://marivi24.wordpress.com/2010/06/01/la-humanidad-hecha-persona/

Anónimo dijo...

Carlos Haya no está para lujos y tú lo eres¡
K

Anónimo dijo...

Esta vez me has sorprendido, y gratamente. Quiero mandarte todo mi ánimo, mi ,apoyo y mi cariño. No te voy a olvidar.
A.

Anónimo dijo...

Jose, soy Juan Antonio.

No tengo más que decirte que ánimo y que sepas que te quiero y siempre te he querido, antes como un hermano mayor y ahora como un padre.

Un fuerte abrazo a los tres.

Anónimo dijo...

Una profunda pena me enmarca el dia a dia en Carloshaya, des de que tu no estas. pero me siemto sorprendida gratamente. un hombre de tu valia no podia soportar semejante disparate.Que la vida te sonrria con la mejor de sus sonrrisas. Suerte y se feliz.

Juan J. dijo...

Un ejemplo claro de que a veces las empresas no están a la altura de las personas.

(Un headhunter apasionado del talento humano y profesional)

Anónimo dijo...

Para ser director de un hospital hay que haber trabajado antes como medico!!!!!
Rompe el carnet del PSOE; EL CLAN DE jAEN HA CAIDO