jueves, 10 de noviembre de 2011

Twitter, el endecasílabo del siglo XXI

El Barroco representa a la España en verso. Dante y Petrarca se adelantaron en el Renacimiento italiano con el soneto, pero para leer los dos cuartetos y dos tercetos con aprovechamiento hay que saber el español de Lope de Vega, Góngora, Quevedo y Calderón de la Barca.
El soneto encuentra su libertad a lo largo de 14 versos endecasílabos, que se presenta con dos cuartetos y se despide con dos tercetos.
La literatura española conoció el futuro siendo leída a golpe de soneto. A falta de fibra óptica, los libros representaban la alta velocidad de nuestro Barroco. 
El siglo XXI abandonó el libro porque prefirió navegar por un mar sin agua que se llama red. En él pescan personas, aparatos y especies varias.
El hombre que navega en internet no lo puede hacer acompañado. Es un precio muy alto a pagar. La red se encuentra con el hombre solitario que no se contenta con las cuatro paredes de su cuarto, y viaja al encuentro en lo lejano de lo que no quiere ver en lo cercano.
Las redes sociales representan en este mar tan raro, las islas donde quieren encontrarse lo que no se buscan. Antes de su irrupción, internet era un mónologo, no había diálogos.
Twitter es la red social en la que mi curiosidad quedó atrapada, y mi intimidad no se sintió amenazada. Probé a sorbos en Facebook, pero  no me gustó su sabor. Demasiados taninos indiscretos me incomodaban.
Twitter comenzó como un proyecto de investigación y desarrollo dentro de Obvius, LLC, un pequeño start-up de San Francisco durante marzo de 2006. El nombre original del producto era twttr, inspirado por Flickr. Al principio fue usado internamente por la compañía desarrolladora hasta que lo lanzó oficialmente al público en octubre del mismo año. El servicio rápidamente ganó adeptos, y en marzo de 2007 ganó el premio South by Southwest Web Award en la categoría de blog.
Jack Dorsey es el padre de esta aplicación web y actual presidente  de Twitter. A principios de 2008, el equipo de Twitter estaba compuesto por 18 personas.
Desde que se creó en marzo de 2006, la red ha ganado popularidad mundialmente y se estima que tiene más de 200 millones de usuarios, generando 65 millones de tweets al día y maneja más de 800.000 peticiones de búsqueda diarias.
La red permite mandar mensajes de texto de bajo tamaño con un máximo de 140 caracteres, llamados tweets, que se muestran en la página principal del usuario.
El tweet es el nuevo endecasílabo de este nuevo siglo XXI que no se acuerda del Barroco, ni de sus sonetos,  pero que acompaña al nuevo hombre solitario que navega por una red sin agua.

Un tweet me manda hacer el siglo XXI,
en mi vida me he visto en tal aprieto;
ciento cuarenta caracteres dicen que es el nuevo soneto:
burla burlando van los tweets por delante.